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Marcos — freelancer fullstack senior

La situación: Marcos es un desarrollador fullstack senior en Buenos Aires. Recibe 3–4 consultas de proyectos por semana vía email y LinkedIn. Cada propuesta le tomaba 3–4 horas en Google Docs — definiendo requerimientos, investigando tarifas, redactando términos, formateando el documento y calculando totales manualmente. Cómo usa Quikly:
  1. Un cliente le envía un brief por email para una plataforma de e-commerce con autenticación, catálogo de productos y pagos con Stripe.
  2. Marcos pega el email en Quikly y hace clic en Analizar con Quimy.
  3. Quimy evalúa el brief (7/10), señala detalles faltantes (casos borde del flujo de pago, preferencias de hosting) y genera 14 requerimientos con story points y estimaciones en horas.
  4. Marcos ajusta dos puntajes de complejidad, sube la tarifa por hora para coincidir con el perfil enterprise del cliente, y habilita la sección de análisis de riesgos.
  5. Hace clic en Compartir, copia el enlace y lo envía por email.
Resultado: Todo el proceso toma 15 minutos. El cliente recibe un documento profesional con alcance con marca, condiciones de entrega, definiciones de fuera de alcance y firma electrónica — no un Google Doc con un precio al final. Qué cambió: Marcos ahora responde a las consultas el mismo día. Su tasa de cierre mejoró porque los clientes ven una propuesta estructurada y profesional que responde sus preguntas antes de que las hagan.

Laura — diseñadora UX y consultora

La situación: Laura dirige una consultora de UX unipersonal en Madrid. Trabaja con startups y empresas medianas en auditorías de UX, sistemas de diseño y rediseños de producto. Su desafío no es redactar el alcance — es el precio. Nunca sabe si está cobrando demasiado o muy poco comparado con el mercado. Cómo usa Quikly:
  1. Laura usa la Calculadora de Tarifas en app.getquikly.com/rate-calculator para comparar sus tarifas. Ingresa su rol (Diseñadora UX), seniority (Senior), región (España) e industria del cliente (Fintech). Quimy le muestra dónde se ubica en la distribución del mercado.
  2. Para cada proyecto, parte de una plantilla guardada — “Auditoría UX — Retainer” — que incluye sus términos estándar de retainer, horas mensuales, SLA y cláusulas personalizadas para propiedad de entregables de diseño.
  3. Pega el brief del proyecto, Quimy genera el alcance, y ella ajusta las horas mensuales y entregables.
  4. Comparte el enlace de la propuesta. El cliente revisa los términos del retainer, le pide a Quimy que explique la política de revisiones, y acepta con firma electrónica.
Resultado: Laura dejó de adivinar sus tarifas. Aumentó su tarifa por hora un 15% después de ver que estaba consistentemente por debajo de la mediana del mercado para su perfil. Las plantillas redujeron su tiempo de creación de propuestas de 2 horas a 20 minutos. Qué cambió: Confianza en los precios y un proceso profesional y repetible que no depende de copiar y modificar Google Docs viejos.

DevStudio — dev shop de 12 personas

La situación: DevStudio es una agencia de desarrollo en Ciudad de México con 12 ingenieros. Compiten por contratos enterprise contra consultoras más grandes. Sus propuestas solían ser informales — un documento compartido con un alcance aproximado y un total al final. Perdían negocios porque sus propuestas no transmitían el rigor que los clientes esperaban al nivel de 50K50K–150K. Cómo usan Quikly:
  1. La líder comercial crea una propuesta de Staff Augmentation para un cliente fintech que necesita un equipo dedicado para una reconstrucción de plataforma de 6 meses.
  2. Define tres fases en la propuesta:
    • Fase 1 — Descubrimiento y arquitectura (3 semanas): Tech Lead al 100%, Dev Backend Senior al 50%.
    • Fase 2 — Construcción core (16 semanas): Equipo completo — Tech Lead, 2 Devs Senior, Ingeniero QA, DevOps.
    • Fase 3 — Estabilización y entrega (3 semanas): Tech Lead, QA, DevOps.
  3. Las tarifas vienen de la tarjeta de tarifas de DevStudio con un margen de agencia del 25% (invisible para el cliente). Quimy genera términos de SLA, cláusulas de PI, política de reemplazo y condiciones de ramp-up/ramp-down.
  4. El cliente recibe una propuesta que parece de una consultora Big 4 — asignación de equipo por fases, tarifas por rol, términos de gobernanza y firma electrónica.
Resultado: DevStudio ganó el contrato. El cliente les dijo que la propuesta era la más profesional que habían recibido de un shop de su tamaño. Toda la propuesta tomó 45 minutos en armarse. Qué cambió: DevStudio estandarizó su proceso de propuestas en todo el equipo. Cualquier persona del lado comercial puede generar una propuesta usando la tarjeta de tarifas y plantillas — no necesitan un ingeniero senior para dimensionar cada negocio.

Ana — consultora de tecnología de marketing

La situación: Ana asesora a agencias de marketing sobre su stack tecnológico — integraciones de CRM, pipelines de analítica y flujos de automatización. Su compromiso típico es un retainer de 6 meses con presupuesto mensual fijo. El desafío: los clientes siempre intentan agregar “una integración más” fuera del alcance original, y sin límites claros, terminaba haciendo trabajo sin cobrar. Cómo usa Quikly:
  1. Ana crea una propuesta de Retainer para una agencia de marketing que necesita soporte continuo de CRM y analítica.
  2. Establece 40 horas/mes a una tarifa de retainer con descuento, compromiso mínimo de 6 meses y 20% de rollover para horas no utilizadas.
  3. Quimy genera la sección de gobernanza: cadencia de reporte de horas (quincenal), proceso de solicitudes (tickets por email, tiempo de respuesta de 24h), reglas de priorización y un proceso explícito de solicitud de cambios para trabajo fuera de alcance.
  4. El análisis de riesgos señala “ambigüedad de alcance en reportes de analítica” y sugiere agregar una definición de qué reportes están incluidos vs. personalizados.
  5. Ana agrega una cláusula personalizada: cualquier integración no listada en el alcance requiere una estimación separada y aprobación antes de comenzar el trabajo.
  6. Comparte la propuesta. El cliente lee los términos del retainer, le pide a Quimy que aclare la política de rollover, negocia el compromiso mínimo a 4 meses, y acepta.
Resultado: Tres meses después, el cliente pidió una nueva integración fuera del alcance. Ana señaló la cláusula en la propuesta firmada. El cliente aprobó una estimación separada sin fricción — el límite estaba claro desde el día uno. Qué cambió: Ana dejó de perder horas por scope creep. La propuesta firmada con términos de gobernanza explícitos se convirtió en su contrato, no solo en una cotización. Cuando los límites están por escrito y firmados, la conversación cambia de “¿puedes agregar esto?” a “vamos a dimensionarlo como corresponde.”